“Es muy difícil jugar en Cusco. Es mi tercer partido en altura y creo que lo hice muy bien”, señaló el futbolista brasileño. Además, hizo énfasis en el desgaste físico que implica este tipo de encuentros: “El tema de la respiración te dificulta bastante. Los primeros minutos son muy duros y el desgaste se siente”.
Finalmente, Da Silva volvió a referirse a su experiencia jugando en ciudades de altura: “Jugué en altura en el 2020 y en el 2022. Después de 20 o 30 minutos ya estaba más tranquilo”, concluyó.
¡FUERZA CRISTAL!

